Descubren un nuevo planeta muy cercano a la Tierra que puede albergar vida…

Si la vida está al acecho en algún lugar del espacio, no cabe duda de que ha hecho muy buen trabajo ocultándose hasta ahora. Sin embargo, los avances tecnológicos han avanzado tanto, que ahora tenemos una mejor idea de dónde buscar, sobre todo después del anuncio que dio la revista Astronomy and Astrophysics el pasado mes de noviembre de un exoplaneta recién descubierto llamado Ross 128. No solo este cuerpo es precisamente el tipo de lugar que podría soportar la biología, sino que está ubicado “al final de la calle” cósmicamente hablando, a únicamente 11 años luz de la Tierra.

 

Este nuevo mundo, llamado prosaicamente Ross 128 b, fue descubierto por un telescopio europeo ubicado en el desierto chileno que busca planetas por un método conocido como de velocidad radial. Incluso los cuerpos que orbitan alrededor de las estrellas más cercanas son imposibles de ver con los telescopios convencionales, y eso se debe en parte a que son muy pequeños, en términos relativos, y a que el resplandor de las estrellas eliminan la vista de cualquier cosa cercana, del mismo modo que el brillo de una farola nos dificulta ver una polilla revoloteando a su lado. ¿Quieres saber más? No dudes en continuar leyendo…

Para divisarlo, los astrónomos han tenido que buscar una pequeña oscilación en la estrella causada por el tirón gravitacional de un cuerpo en órbita. Si sabes cómo leer dichas gráficas, puedes aprender mucho sobre el cuerpo que lo está causando, y en este caso, ese análisis generó algunas sorpresas positivas. Según el equipo de investigadores de cinco naciones que realizó el descubrimiento, Ross 128 b tiene 1.35 veces el tamaño de la Tierra, con una superficie sólida donde podría emerger la vida. Orbita su estrella principal una vez cada 9.9 días, un año extremadamente fugaz debido a que el planeta está 20 veces más cerca de su estrella que la Tierra del Sol.

 

Si bien eso debería hacer que el planeta emitiera un calor abrasador, Ross 128 es una enana roja, una estrella mucho más pequeña y fría que nuestra estrella amarilla Clase G. Por lo tanto, incluso orbitando desde tan cerca, Ross 128 b podría tener una temperatura superficial que promedia unos 269 grados K, lo que suena desagradable hasta que te das cuenta de que eso equivale a unos 23ºC. Además, el planeta gira con relativa lentitud, lo que significa que si tiene una atmósfera, de ninguna manera segura, no la habría expulsado como un planeta que gira rápidamente con el tiempo. Entérate de otros detalles…

Sin embargo, hay algo en la naturaleza de la estrella, no del planeta, que hace que este nuevo hallazgo sea especialmente prometedor. Sabemos de un solo planeta en el universo, el nuestro, que alberga vida, por lo que siempre ha tenido sentido científico concentrar nuestra búsqueda de la biología extraterrestre en planetas que giran alrededor de estrellas semejantes al Sol. Por desgracia, dichas estrellas son relativamente raras, mientras que las enanas rojas representan quizás el 75% de todas las de la galaxia. La probabilidad simple, entonces, dice que podrían ser un mejor lugar para buscar planetas vivos, siempre que esos se acumulen cerca del hogar de sus estrellas, como lo hace Ross 128 b.

 

Esta no es la primera vez que los astrónomos descubren precisamente este tipo de planeta parecido a la Tierra que orbita cómodamente cerca de una enana roja. El verano pasado, un equipo de investigadores que también utilizó el método de oscilación halló un planeta orbitando a una enana roja aún más cercana; de hecho, esa enana, Próxima Centauri, está más cerca de la Tierra que cualquiera del cosmos, a solo 4.2 años luz de distancia. Pero éste enfrenta algunos desafíos que Ross 128 b no hace; la enanas rojas pueden ser volátiles, enviando erupciones periódicas que podrían hacer estallar cualquier atmósfera de un planeta cercano al espacio y destruir cualquier vida que pueda sobrevivir con sus niveles letales de rayos X y radiación ultravioleta. No te pierdas los últimos datos…

En el año 2016, un equipo del Observatorio Astrofísico Smithsoniano detectó 66 eventos de erupciones separados en Próxima Centauri. Eso no tendría que ser necesariamente fatal para la vida de un planeta cercano, pero tampoco sería plato de buen gusto. Por el contrario, Ross 128 b parece ser una estrella más silenciosa, con unas erupciones mucho menos frecuentes, lo que supone una característica de las enanas rojas más maduras cuando están en un ciclo de vida avanzado. Nada de esto dice que Ross 128 b, Próxima Centauri b, o cualquier otro exoplaneta, tengan una sola célula viva, pero al menos sí que las probabilidades de albergar vida son mayores de lo que sabíamos.

 

Además, las técnicas de búsqueda están sometidas a una constante mejora, por lo que si la biología existe en algún lugar del universo, es más probable que la encontremos de lo que nunca antes lo hemos estado. Por cierto, a principios de 2017, los radioastrónomos detectaron una señal extraña que parecía emanar de Ross 128, anque una investigación más profunda reveló que la señal probablemente provenía de un satélite en órbita terrestre, no de una civilización alienígena. De cualquier manera, los expertos dicen que no es el único planeta potencialmente habitable que han detectado estos años. ¿Quién sabe lo que encontraremos en 2018? ¡Comparte este artículo con todo el mundo y no dudes en dejar un Me Gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

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