5 Mitos sobre la ecología que hay que dejar de creer para construir un mundo mejor

Desde la infancia estamos seguros de que no somos respetuosos con el medio ambiente. El planeta está experimentando una crisis ecológica y para ayudarlo se hace necesario utilizar bolsas de papel en vez de las de plástico, así como evitar la deforestación.

Descubrimos que determinadas afirmaciones con la etiqueta de “ecológicas” resultan ser un mito y, además, averiguamos cómo nos mintieron en las clases de biología y geografía.

1. Los bosques son los pulmones del planeta

© depositphotos  

Los bosques aportan a la Tierra la misma cantidad de oxígeno que consumen. Son lo mejor para proteger el suelo de la erosión y purificar el aire.

El oxígeno en grandes cantidades es producido por bacterias y organismos unicelulares que habitan en mares y océanos. Estos sí que pueden catalogarse como los pulmones del planeta.

Verdad: los bosques, por sus funciones, se asemejan más al funcionamiento del hígado y los riñones en el cuerpo humano.

2. Los ecosistemas naturales carecen de desechos

© depositphotos  

Se puede hablar de la naturaleza como gran autorreguladora, pero en ella no todo se reutiliza. Si fuera así, no se habrían formado los sustratos. El carbón, petróleo, los esquistos y el mármol son “desechos” de las biosferas anteriores, una especie de basurero que la naturaleza ha generado de manera espontánea.

Verdad: los ecosistemas albergan desechos, pero su “basura” se entierra de tal manera que no provoca ningún impacto adverso sobre el medio ambiente en sus futuras fases de desarrollo. A no ser que, por supuesto, los humanos interfieran.
 
 
 3. La causa de los desastres ecológicos es la intervención humana

© depositphotos  

Por ejemplo, la destrucción de la capa de ozono que nos protege y las causas del calentamiento global, incluyendo la actividad volcánica, así como la falta de radiación ultravioleta durante la estación fría del año.

Verdad: a veces el medio ambiente provoca sus propios desastres. Pero, desafortunadamente, la influencia perniciosa de los hombres sobre su estado es mucho más notoria y potente.

4. El papel y el plástico biodegradable son más ecológicos que el plástico

© depositphotos  
 
 
Muchos piensan que una bolsa de papel es más amigable con el medio ambiente porque se descompone más rápido que una de plástico. Pero nadie se ha detenido a pensar en cómo la producción de cartón y papel afecta a la naturaleza: esta contamina el agua y es responsable también de la deforestación.

El plástico biodegradable, del que ahora presumen tanto algunos de los gigantes de la alimentación, es de origen vegetal, que de verdad se descompone con relativa rapidez. Pero esta descomposición requiere de un enclave con unas condiciones especiales, y no se lleva a cabo en los vertederos, donde acaban la mayoría de estas bolsas.

Verdad: todos los tipos de envases perjudican al medio ambiente. Por lo tanto, sea cual sea la bolsa y tipo de plástico que elijas en tu vida cotidiana, reutilízalos y luego deposítalos en los lugares previstos para su reciclaje.

5. Estamos viviendo la primera crisis ecológica de la Tierra

© depositphotos  

La primera crisis ecológica se produjo hace unos 50 mil años, cuando los primeros humanos agotaron los recursos de la Tierra. Entonces, para superar la escasez de alimentos, a estos se les ocurrió la idea de quemar el suelo para renovar el ecosistema. Pero estas crisis, con pausas de varios miles de años, surgían de nuevo y la humanidad, experimentando, inventó la agricultura y la ganadería, hasta que llegaron a la revolución industrial.

Verdad: a lo largo de la existencia humana, se han producido diversas crisis ambientales. Pero dominando la tecnología para superarlas, el hombre ha provocado nuevos desastres ecológicos. Y cada vez a mayor escala.

Foto de portada depositphotos

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *